miércoles, 12 de diciembre de 2012

Todos somos Marita




A veces no todo son boludeces... y desde hace un tiempo que necesito este espacio para la catarsis. Será la época del año, serán los 5 finales en tres días, será 12-12-12 o el 21-12-12 no sé.

A veces es complicado sostener el manifiesto de Ser Amor cuando reparamos en la realidad que nos creamos. Me pregunto qué clase de misión tienen esas Almas que son secuestradas, esclavizadas, drogadas y expuestas a violaciones constantes. No quiero ni imaginar la impregnación de aquellos que las someten.
Porque esos jueces y los políticos que no salieron todavía a decir nada son títeres, es tan simple y tan obvio que a la mayoría se le escapa. El poder que maneja esos hilos es tan grande, tan oscuro...
El llamado es a la reflexión, no podemos pelear a oscuras contra la oscuridad, los que tienen los hilos saben (y desean) que la reacción de todos nosotros va a ser violenta en masa. Por favor, no perdamos esta batalla, ningún incendio se apaga con nafta, la oscuridad más densa retrocede frente a la débil llama de una vela.

La forma de pedir justicia es modificar la realidad de Susana Trimarco, Marita Verón y Micaela, y el único camino para que esas realidades tan oscuras no existan es empezar por cambiar las propias oscuridades. Para cambiar el mundo a la única persona a la que hay que apuntar es a la que nos mira desde el espejo.

No pidan justicia por mano propia, no existe tal cosa.

Perdón por colaborar a construir esta realidad.
Gracias por la oportunidad para reverlo y cambiarlo.


1 comentario:

Hombre de Neanderthal dijo...

Como que uno queda desolado, no? Cuando pasan este tipo de cosas. Sin embargo, creo, que es un sentimiento engañoso. La policía, los que pagan, los jueces, los abogados, los peatones, los conductores, al final, y hay que entenderlo, todos somos culpables y todos podemos ser Marita Verón. Aunque, claro, por ahora nos bastaría con que estos jueces cayeran por un buzón abierto y se juntaran con la cloaca de nuestro barrio. Después de todo, es donde pertenecen.