miércoles, 6 de enero de 2010

Ira cucaracheril

Normalmente cuando un bicho me invade intento razonar con él y pedirle que se vaya.
Como con la araña atrevida que se me subió al hombro hace unos días, era culona, gordita y peluda, yo recién salía del baño por lo que estaba en bolas, con una araña de unos 5cm de díametro caminando por las tetas, le pedí amablemente que se retirara (principalmente porque me hacía cosquillas). La araña entendió que estaba invadiendo mi espacio personal y se dirigió solita hasta la ventana. Ya me la he vuelto a cruzar, vive debajo de la maceta de mi floripondio.
Anoche una cucaracha salvaje apareció en el taparrollo de la ventana y cuando prendí la luz me miró y movía la cabeza para todos lados. Le dije "no tenés que estar acá, andate" y la muy puta desplegó sus alas y se subió a mi cama desafiante... le ofrecí una tablita para subirse y yo la sacaba afuera, corrió y voló hasta el placard, intenté otra vez con la tablita, voló hasta mi hombro.
Algunos sabrán que soy alérgica a las cucarachas, y cuando se me suben encima la mayoría de las veces termino con un zarpullido, me la saqué de encima y huyó a esconderse bajo Scooby Doo. El atropello de la cucaracha, primero de mirarme a los ojos, como preguntando qué hacía en su lugar, después subiendose a mi cama impunemente... no sé que esperaba, que la tape y le cante el arrorró. Todo eso fue suficiente como para que decida matarla por atrevida.

No fue fácil, las cucarachas salvajes no son como las que uno acostumbra a ver en sus casas, estas tienen alas y saben como usarlas y son muchísimo más veloces, grandes y rebeldes. Agarré una ojota para matarla, pero voló desde donde estaba otra vez hasta mi cama, después volvió a volar al placard y se metió en el hueco entre el placard y la pared... imposible agarrarla, me senté, me relajé y pensé en como sacarla. Me doy vuelta y estaba mirandome desde la esquina del placard, primer golpe, certero... pero no la mató y volvió a esconderse debajo del Scooby Doo. Cuando la encontré el segundo golpe fue el fatal, agarré su exoesqueleto y lo tiré por la ventana, como advertencia. Supongo que tendría que haberla desmembrado pero me dió mucha fiaca.

9 comentarios:

Natalia Alabel dijo...

Yo les tengo fobia...cuando aparece una cuca mi reacción es:

gritar
llorar
temblar
huir de la habitación cerrando la puerta
y suplicar a mi novio, hermana o compañero de trabajo o cualquier ser que la mate

Una vez muerta, nadie me puede tocar por un buen rato, porque quedo súper nerviosa y alterada.

Así que, al lado mío, pedirle a los insectos que se vayan es casi casi una actitud normal.

Mana-T dijo...

ehhh... ABANDONÁ YA LA CASA!

No da la araña.
No da la cucaracha!!!!

Muy bueno lo de "agarré su exoesqueleto...", me hiciste reir mucho... crocante quitina...

Claudia dijo...

La tiraste por la ventana porque no sos Marley... Él se la hubiera comido.

En el más amplio sentido de la oración.

Bien por él !

Sadly dijo...

Uaggggh,

Ursula dijo...

aaah lo de la araña me matoo!}jajaja
kien pudiese ser araña y acosar a mujeres en pleno baño... jajaja..
buen blogg!!
te sigo.

V. dijo...

jajajaaa una anécdota de cucarachas que en vez de mucho asco me mató de risa!!
Se escondió debajo del Scooby Doo! Scooby Doo jajaja cucaracha del demonio
me divierte mucho tu blog!

saludos

Boludearte dijo...

alguna que otra persona ha quedado flasheada con la araña caminandome por las tetas... no era en el baño, yo estaba en bolas, leyendo en la cama (recién había salido de la ducha y me daba fiaca vestirme para leer) y fue entonces cuando apareció.

Y Scooby Doo... vive acá conmigo, tengo un peluche grande que me traje de EEUU hace como 10 años =)

Ah, y sí, leer en bolas es lo más =P

Tortódroma dijo...

¿Qué clase de persona no usa el asesinato cucaracheril como primera instancia? Le diste demasiadas oportunidades...
Una vez, en plena epidemia de mosquitos, una chica que hablaba conmigo tenía un mosquito en la cara. En ese momento, todo el mundo los mataba porque había que acabar con la población de mosquitos urgente (además de lo indignante que es el pinchazo). Ella, con dulzura, simplemente se lo espantó. Una, dos, mil veces. Nunca atinó a reventarlo. Ese día la amé un poco.

Anónimo dijo...

jajaja, con que te das, nena, algun alucinogeno nuevo, jajaaj