Luego de una ardua investigación el equipo de boludeartes (o sea yo, conmigo y el resto de mis personalidades) llegamos a una interesante teoría que puede cambiar la perspectiva de todo... Estoy segura de que van a tener que darme un Nobel por semejante aporte a la ciencia moderna.
Como premisa principal tomaremos el hecho de que los niños tienen una sabiduría y un conocimiento de la naturaleza, prácticamente "desnudo", puro, auténtico, si caben los términos. Estamos todos de acuerdo en este punto? (inserte comentario por sí o por no, cualquier refutación será debidamente encausada con un argumento absolutamente válido), por lo pronto nos quedaremos con el sencillo hecho, que seguro a todos nos ha pasado, de tener un primito, un hermanito, un vecino, sobrino, hijo, alumno, etc (sobretodo estos últimos, los etc, suelen ser los más elocuentes) que saltan con preguntas o argumentos interesantísimos, que dejan a más de un gil de veintilargos (trentilargos, cuarentilargos, etc) boquiabierto. Como si el hecho de dejar la boca abierta nos proporcionara algún tipo de conocimiento. Seamos realistas, sólo parece que se nos borró de un plumazo un cromosoma... o tal vez que tenemos uno de más.
Esa iluminación infantil tiene que ver con un hecho biológico y fisiológico que salta a la vista. Los niños tienen la cabeza muy cerca del culo, las personas, cuanto más adultas se vuelven, más alejan su cabeza del culo y más se complican en boludeces.
Esto tiene que ver con el hecho de que los niños tienen un saber y un conocimiento puro, sencillo... y es justo en este punto de la simpleza donde se encuentra la verdadera sabiduría. En contrapartida, el culo, es por lógica, el creador de las cosas más sencillas que conocemos: la mierda.